sábado, 25 de febrero de 2012

El presidente Santos bailó con Olivia Newton John, pero algunos vinimos a ver cine



Inició el Festival internacional de cine de Cartagena de Indias, o FICCI para ahorrarnos tiempo (o "Fishy" según el presidente Juan Manuel Santos). Acá unas breves impresiones inconclusas sobre el acto de inauguración que se llevó a cabo al aire libre, en la Plaza de la paz, con la torre del reloj de fondo y de techo un cielo sin una sola nube.

Agradecimiento al asistente ausente
Para mantener el protocolo observado durante el evento, empiezo agradeciendo a los lectores, pero principalmente al asistente ausente: ese alguien que debió estar sentado en la silla frente a mí, pero que por razones desconocidas no pudo llegar, o decidió no ir, y me permitió ver el evento y la película sin tener que contorsionar mi columna de un lado al otro por la presencia esférica de una cabeza encopetada o con sombrero. A ti, asistente ausente, te agradezco, ojalá nos encontremos a menudo acá en Cartagena.
Preludio
Luces y cámaras
Entre más cerca del escenario esté tu puesto, más luces y más cámaras se enfocarán en ti, mejor debe ser tu vestimenta y más saludos habrá qué dar. Por fortuna a mí la fama aun no me ha atropellado, razón por la cual pude ubicarme en un asiento alejado de la pantalla, desde donde logré disfrutar del evento y salir caminando normal, sin tortícolis, ni dolor en las mejillas, esto último como efecto de la cantidad de sonrisas para los fotógrafos y asistentes.
Yo discurso, tú discursas, ellos esperan.
Fieles la tradición colombiana, la inauguración empezó con algo más de media hora de retraso -cosa que no debería sorprender a nadie-, y por más que la gente de graderías, al fondo, estaba sentada y organizada puntualmente, no era posible iniciar, ya que los de VIP insistían en saludarse, posar mientras se esperaba a la estrella de la noche: al cinéfilo –como él mismo se presentó– y presidente Juan Manuel Santos. Fue con su arrivo cuando finalmente nosotros los asistentes pudimos deleitarnos con la variedad de discursos.
Se enfatizó sobre la diversidad de películas, documentales y cortos que serán proyectadas durante el festival, ya que este año además de la competencia, habrá un homenaje a Isabella Rossellini, al festival de San Sebastián, una retrospectiva al cine de Claire Denis –quien es una de las jurados–; sin embargo, lo más importante y a la vez bello de este festival fue enunciado en todos los discursos: a excepción de la inauguración y la clausura, todas las funciones serán gratis. Según Salvo Basile, esto hace parte de la política de inclusión del presidente Santos. Si así es, pues muchas gracias señor presidente; el que teníamos antes y que ahora se dedica a trinar con furia se ufanaba de no asistir a cine.
Juanma nos contó como en Inglaterra en sus años de juventud conoció por intermedio de no recuerdo quien a Joan Collins, y confesó con que había ido a discotequear con Olivia Newton John. Y yo confieso acá que me lo imaginé con esos ojitos pícaros que acompañados de su manera de sonreír a veces le dibujan una expresión de perverso, coqueteándole a la actriz, pasándose de tragos y haciendo sentir incómoda a esta estrella de cine.
“Ludio”
Finalmente, se invitó al frente al director de la película que se iba a estrenar durante el evento de inauguración. Johnny Hendrix Hinostroza presentó su filme Chocó, enfatizando en que su profesión no era la dirección de cine, sino la producción. Confesó nuestro Hendrix que el resultado de este experimento no es una película “bella”, como muchos se han encargado en calificarla, sino un filme humilde que tiene como fin llevar a la reflexión de la situación del Chocó, uno de los departamentos olvidados del territorio nacional.
Para hacerlo, basa su historia en un personaje femenino de nombre Chocó, quien es abusada sexualmente por su propio esposo, debe trabajar para pagarle la escuela a sus dos hijos donde aprenderán “letras”, y quien debe buscar la manera de conseguir el dinero para comprar una torta de cumpleaños que le ha prometido a su pequeña hija. Desde el inicio de la película queda establecida la soledad y abuso que marcarán el resto de la obra: lo primero que se muestra es un funeral, donde todos los asistentes excepto Chocó participan de un canto religioso. La secuencia que presenta al esposo es particularmente larga, donde se le muestra en una partida de dominó, sin dinero, altanero y borracho. Al llegar tarde en la noche al diminuto rancho que comparte con Chocó y sus dos hijos, obliga a su mujer a tener relaciones con él, precisamente por esto: por ser su mujer. Al intentar ella negarse recibe un fuerte golpe en el rostro.
La película tiene varios lugares comunes en cuanto al tema: la mujer víctima de la violencia, los hombres son malos, los extranjeros abusan, explotan y degradan a los habitantes en su propia tierra por el color de su piel. Sin embargo, es difícil juzgarla por esto, cuando la realidad misma en la que se basa está conformada por esos lugares comunes a los cuales el país y los gobernantes han dado la espalda a lo largo de los años.
Con su trama sencilla la película logra conmover, recordar al espectador algo que ya sabe pero se empecina en olvidar en la cotidianidad. Chocó estuvo en Berlín y fue bien recibida; sin lugar a duda en Colombia será aplaudida, porque acá nos especializamos en preocuparnos por la miseria del país por moda o cuando alguna manifestación artística local que la representa ha sido reconocida en el exterior. Sin embargo, a mí personalmente me hubiera gustado saber si la película ya había sido mostrada en el Chocó, y si así fue, cuál había sido la reacción al verla. Porque desde la película se plantea que debe haber un cambio no solo desde afuera, sino desde adentro del Chocó, en algunos de sus comportamientos que se han vuelto "tradiciones".
“Posludio”
Todo es relativo. La misma gente que para ingresar se demoró en estar lista para empezar el evento, se desvaneció al terminar la película. Los vestidos bonitos, las mujeres amarradas a sus galanes de sonrisas exageradas se esfumaron. Algunos jóvenes con síndrome de directores se reunían en grupos para opinar sobre la película, otros para mencionar que habían terminado su propio filme, y así, cada quien fue despertando a su manera de este evento del que varios disfrutamos bajo las estrellas en la ciudad de Cartagena.

3 comentarios:

  1. Tanto la descripción del evento como la de la película me llevaron al lugar.yo puedo decir que BUENÍSIMO, o simplemente diría "Sin Comentarios".
    Celiacar
    Excelente descripción del escenario, de los asistentes y de la persona que conjuga todo para hacer una excelente columna que debe ser leída en los mejores diarios del país.
    Jrgomez

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  2. Muy amena y divertida la manera de narrar un hecho. Me encanta el sarcasmo que usa en sus narraciones. Defenitivamente me encanta.
    Angemacar.

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  3. Me gustó mucho la narración de la pelicula chocó, no soy cinéfilo, menos aun cineista ni tampoco cineasta pero quedé "picao" para verla.

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